Acceso a la Información 2.0: Si lo construyes…

En el día de ayer culminó la tercera conferencia global en materia de  transparencia en Paris, donde presenté sobre el marco teórico de mi  investigación, así como un inicial trabajo empírico en materia de los  portales de acceso a la información pública como quesabes.uy. Varias preguntas surgieron sobre el uso de estos portales, y consecuentemente en  este post quiero resaltar cinco puntos clave sobre este punto.

1) La tecnología y su contexto

El correo electrónico no es nada nuevo, ha estado entre nosotros desde los  fines de los 60 y masivamente en los últimos 15 años. A comienzos del 2000 ya habían intentos serios de organizar la información a nivel  municipal para que fuera más accesible a la ciudadanía, así como de que la  ciudadanía pudiera pedir esta información vía correo electrónico.
Lo nuevo es otra cosa. Lo nuevo es la creación de un software abierto,  potencialmente adaptable a varias jursidicciones, y la creación de  comunidades online que permiten sostener esos portales, o de “heroes  solitarios” que permiten que estos portales funcionen. La interacción entre  las comunidades de software abierto o libre y los activistas más
tradicionales es lo que ha permitido el nacimiento de estos sitios en  varios países. Lo nuevo entonces es una forma particular de tecnología y  sus implicancias sociales, en particular para el acceso a la información.

2) Si lo construyes…¿vendrán?

Si. Una vez construido los sitios son utilizados, aunque cuantos usuarios tengan depende del grado de involucramiento off line y online que las  organizaciones tengan. Construir un sitio, no es garantía de que será usado, pero con recursos es posible que asi sea. El caso uruguayo lanzado  de forma voluntaria por DATA Uruguay en Alianza con la organización CAINFO es una muestra  de que sin financiamiento pero con perfil alto, puede atraerse demanda  hacia estos portales. Lo que estos portales no hacen es, sin estar  asociados a otros programas o acciones, es milagros para que las personas  ejerzan información pública. Tampoco hace milagros enfrentando los desafíos  de las administraciones públicas cuyas tradiciones administrativas afectan  directamente estos portales.

3) Si lo construyes ….¿valdrá la pena?

Una discusión creciente es si vale la pena construir estos sitios. Frente a  esto hay que diferenciar claramente dos escenarios: campaña vs. entrega de servcio.En escenarios de campaña, donde el derecho de acceso a la información no ha sido reconocido los sitios proveen de alta visibilidad al tema y dejan  evidencia de lo que las personas desean saber de su gobierno. En el caso español esto es notorio. En el caso uruguayo la presencia del portal sirvió  para legitimar el uso del correo electrónico como medio para pedir  información pública, algo no menor en el Siglo XXI, y en el contexto  latinoamericano relativamente escaso. El portal fue usado como elemento de  presión y campaña para avanzar un derecho, lo cual por supuesto conlleva  riesgos, y también consume recursos. Frente a la disyuntiva de en que  “invertir” el caso uruguayo, chileno y neocelandés reflejan que la  inversión dió como resultados diverso impactos positivos para el derecho al  acceso a la información.

En escenarios de entrega de servicios los portales también son tecnología  confiable, pues permiten una forma fácil y seguro de lidiar con los  pedidos. Sin embargo aquí es un escenario donde el derecho se encuentra  totalmente legitimado y lo que se busca es mejorar la eficiencia del proceso.

4) Si lo construyes y el gobierno construye uno…

Algunos gobiernos se han adaptado, construyendo sus propios portales como  el caso de Brasil y Chile. Sin embargo, INFOMEX ha existido desde mucho  antes, y explica parcialmente la ausencia de portales de esta clase en
México a nivel federal. El portal brasilero es otro ejemplo donde su  existencia ha desplazado parcialmente la demanda del portal inicialmente  creado por la sociedad civil. ¿ Debe entonces la sociedad civil dedicarse a otra cosa? En un contexto de  opciones binarias y donde todo el juego suma 0, la lógica indica que la  sociedad civil ya  ha hecho su trabajo, y el valor añadido es muy relativo. Finalmente el derecho se ha asegurado y esto no es una inversión valida. Mi posición es un tanto distinta,  por dos motivos: primero porque en el mundo del software no siempre existen  alternativas binarias, y segundo porque el software moldea la forma en que  se ejercen los derechos.

En el primer caso, el hecho que exista un portal implica, para fortuna de  los usuarios, que el gobierno está dispuesto a dar certeza sobre el procesamiento de  los pedidosinformación. Sin embargo esto no sustituye automáticamente  la forma en que eso se hace. El portal del gobierno no entra “en competencia” con otro portal, sino que se suma para promover la demanda. El  rol de los portales de la sociedad civil puede variar, pero si el gobierno  ha desarrollado el portal de forma que sea interoperable y abierto, esto  permite la interacción con software civico. La división de tareas se da de  una forma similar a otros campos: mientras el gobierno provee la  infraestructura la sociedad civil provee una forma de llegada más amigable  al derecho. El valor del Estado se encuentra en dar certeza, el de la  sociedad civil en entender a los usuarios. Los sitios son exitiosos en  tanto y en cuanto puedan tener usuarios y sean muy, un área en la cual Estado tradicionalmente no se destaca.

Un segundo tema, es que el “ownership” del software también cuenta. Si los portales tienen soporte ciudadano quienes solicitan información pueden tener apoyo para realizar sus pedidos, ese es el aspecto “social” de los mismos. Sin embargo, esta ha sido una debilidad de los sitios web (excepto en el Reino Unido y parcialmente en Nueva Zelandia) pues hacerlos más “sociales” es una tarea que trasciende la tecnologia y es en el fondo una nueva forma de organizar voluntarios en el mundo 2.0

Finalmente aunque el Estado lo construya, asegurar un buen funcionamiento requiere de la participación de los usuarios. ¿ Cómo se realizará la misma? En un contexto como el promovido por las iniciativas de gobierno abierto, la asociación Estado y sociedad civil  en funciones de entrega de servicios y también contralor, es clave.

 5) Si lo construyes ….¿quien lo sostiene?

Esta es la pregunta del millón para quienes trabajan en la sociedad civil y a la fecha el éxito depende de que tantos hombros (y dinero) puedan conseguir quienes lo utilizan. Construir estos sitios no es necesariamente caro, y sostenerlos tampoco tiene porque serlo, pero el esfuerzo debe ser en nutrir y mantener la comunidad de usuarios. Ahí si se necesita gastar dinero, o tiempo, o ambos. Necesitamos generar más conocimiento y evidencia acerca de cómo se construyen estos sitios y su sostenibilidad. La sobreventa de lo que los mismos pueden hacer es negativa, pero el decir que  son meramente una “linda página web” o un instrumento de campaña  es un error grueso.

En síntesis existen diferentes estrategias de como realizar estos sitios. Lo que ha cambiado dramaticamente es que construirlos no está ya en el poder de los gobiernos, y aunque el gobierno construya uno propio pueden haber sinergías positivas en tanto y en cuanto los roles estén bien delimitados. Si el futuro del acceso a la información en la era digital es por aquí, es aún debatible, pero mi impresión es que veremos más de estos sitios expandirse por el mundo. Donantes,  decisores de políticas y activistas deberían considerar las estrategias caso a caso, en función de los desafíos que enfrente cada sistema político.

Comentarios desactivados en Acceso a la Información 2.0: Si lo construyes…

Archivado bajo Sin categoría

Los comentarios están cerrados.