(sin acentos) Y hoy finalmente, mientras volvia en un omnibus desde el norte de Vietnam hacia la cercana Hanoi, comence a entender un poco mas a Vietnam. A su gente, a sus formas, a sus maneras de ver el mundo. Mientras algunos suenian con refundar el comunismo y dan clases sobre como el Marxismo y la religion no son compatibles, al entender que el marxismo y su “materialismo dialectico historico”simplemente no va de la mano con la religion, Vietnam, el comunista Vietnam, es en su mayoria Budista, con importantes grupos de catolicos. Todos los grupos son tolerados por el gobierno, y en el caso del Budismo, abrazado por buena parte de los oficiales (esto es el selecto grupo de gente que gobierna Vietnam). La espiritualidad, para alegria de Marx, decae entre los jovenes, para ser sustituida rapidamente, por nuevas camisas Dior, motos Honda, y algunas carteras Gucci, en las selectas universidades privadas (si privadas) locales. El problema de negar la espiritualidad, y llenarla con productos que en realidad no se precisan es ya mas que conocido por todos nosotros.
Sera que cuando uno ve la estatua del Parque de Lenin, y detras ve pasar una bandera de Coca Cola, entiende que el mundo ha cambiado. Y entonces todas las aseveraciones caen frente a la fuerza de la imagen y el entendimiento. Sera que en uno de los ultimos paraisos comunistas, el doi moi (politica de apertura) ha abierto paso a un crecimiento economico sin precedentes, pero controlado por unos pocos (si adivino, el Partido) y con practicas como minimo, poco transparentes.
Pero tambien, este Vietnam mucho mas joven, sigue cambiando. Y en los proximos 20 anios, intuyo, sera una fuerza (junto al resto de Asia) dificil de frenar, que presentara autenticos desafios a todos nosotros. Como para salir un poco del jueguito y dicotomia barata y deciomononica de capitalismo-comunismo, y pasar a hablar un poco mas en serio, del desarrollo humano. Tal vez, los vietnamitas, que historicamente han puesto de rodillas a chinos, franceses y estadounidenses, puedan buscar en sus raices ancestrales, y aportar a este proceso.
Por lo pronto, para quien venga a Vietnam con ganas de abrir los ojos, solo podra encontrar el calor y hospitalidad de su gente, los mismos con los que ayer tome cerveza de raiz en un pueblo alejado de la capital, y por la cual no me cobraron,(me cobraron lo justo, como a un local, y me reglaron el te) o la que se encuentra en las playas de Ho Ian. Por surpuesto, tambien encontrara un buen grupo de vietnamitas dispuestos a venderle lo que sea. Si compra o no, es cuestion estrictamente suya.





Qué pena que terminan estas cronicas! Pero que bueno ver desde adentro las cosas, esta posibilidad de viajar y conocer otras realidades. Gracias Mares! Muy buen planteo el de dejar atras las dicotomias! Lo que creo que si va a ser interesante es el futuro en los dos campos, no sé cual es peor! Yo conoci unos rumanos que su maxima aspiracion es tomarse una coke en LA, es como que se van al otro extremo. Un abrazo grande
Bien, Mares del Sur es muy compartible tu opinión como la de Malen,y es bueno ver con los dos ojos bien abiertos las realidades del universo y que inevitablemente el camino como lo dices tú, vamos a tener que hablar “más en serio”,abrazos grandes para Malen y para ti,vamos muy bien con estas crónicas y díalogos de realidades humanas cotidianas y profundas.
Saludos.
Alfredo