Las huelgas han tenido su historia en Nueva Zelandia, pero en períodos recientes, las mismas habían casi desaparecido del escenario social. Esto tiene sus explicaciones en varios factores. Primero, en un largo período de crecimiento económico, que ha causado que muchos trabajadores estén auténticamente mejor. Segundo, en una lucha sin cuartel que los primeros gobiernos laboristas (de izquierda) y luego los Nationals (de derecha) dieron contra el sindicalismo, acusándolos de corporativistas. El argumento dió resultado, y recién hay tibios intentos para reconfigurar las asociaciones de los trabajadores. Los debates, de todas formas, son generalmente inteligentes, entre los líderes del gobierno y del sindicato, llegando a acordarse incluso en temas de calidad de la gestión pública, y formas de como mejorar los servicios. Por supuesto, de vez en cuando hay lío.
Y eso fue la semana pasada, cuando los camioneros, gremio privado bastante pesado en Nueva Zelandia, decidió plantarle juego al gobierno. Los camioneros vienen cansados, básicamente por la suba del petróleo que se traduce en suba de combustibles. Eso incrementa sus costos, reduce sus márgenes, y en consecuencia se protesta. Previamente los camioneros habían mantenido reuniones con las autoridades las cuales consideraron infructuosas. Entonces, por primera vez en años ( ellos dijeron, que por primera vez en su historia), fueron a la huelga.
Al enterarme me imaginé lo peor. Ciudades tapadas de camiones, caos urbano, Wellington bajo sitio y Auckland rodeada de camiones. No sé bien como lo vivieron en Auckland pero aquí dos días antes me llego un correo electrónico a mi trabajo. El presidente del sindicato de los camioneros, escribía para explicar lo que estaban haciendo. Particularmente se disculpaban por las molestias que iban a causar, admitiendo que la medida no les simpatizaba. Recomendaban distintas formas a la población para evitar ser afectados por el paro que comenzaría alrededor de las 7 y terminaría a las 9 Am (un paro tempranero). Aprovechaban para pegarle al gobierno, y se despedía. La policía ya tenía el operativo previsto, no para controlar a los camioneros, que no le iban a hacer nada a nadie, sino para desviar el tráfico.
En Wellington, fueron unas bocinas, un par de pancartas, y todo el mundo a trabajar. Fue ruidoso, efectivo y simpático y hasta recogió la simpatía el apoyo de la gente.
Será que hay formas y formas, de hacer huelgas…





Igualito a acá.
¿Cómo se siente vivir en un país en serio?
Farolera: eh..si D’ Elia y el lider de los camioneros son hermanos gemelos.
Daniela: Me dicen que la huelga duro un poco mas de lo previsto (hasta las 10). Pero, la verdad, quisiera ver esta clase de lideres sindicales a la vuelta a Uruguay. Ya se, estoy delirando…
Algun Castillo o Castellanos allá no sacarían ni para la leche.
Hugo: probablemente si ya que el Welfare State local se las daria. Igual, te dire que dentro de lo que hay, Castillos a veces suena razonable. De todas formas siempre tendre ese problema con los sindicalistas que alegan representatividad, pero nunca estan en sus puestos de trabajo. Me parece una contradiccion muy fuerte, pero no solo del Uruguay.
Saludos.
Todo muy bonito, prolijo y ordenado, pero…me parece que nos estamos olvidando que Nueva Zelandia es un país bastante diferente a nuestras naciones latinoamericanas. En cuanto a desarrollo económico no hace falta decir nada de las distancias que nos separan, y me atrevo a decir también sin conocer casi nada de su sistema político que también existen marcadas distancias en nuestras instituciones sociales y políticas.
Sospecho que una huelga de esas características no tendría efecto alguno hoy en día por este costado del mapa. Y si bien podemos (debemos) pretender un sistema institucional mucho mejor del que tenemos, quizás nunca vaya a ser de las características de este que nos mostras a través de pequeños datos como este , ni mejor ni peor, sino que diferente.
Me parece que al discurso de “países en serio” hay que sumarle la lupa de la historia y de la realidad. Digo, las protestas sociales en Bolivia no pueden ser iguales a las de Nueva Zelandia. No cree usted?
Saludos!
Si, la historia tiene su peso. Indudablemente aqui la minoria maori recibio finalmente (no sin lucha) un trato mas justo que sus pares en Bolivia. Por supuesto, la riqueza esta distribuida de otra forma, y es fruto de un desarrollo institucional distinto.
En realidad yo tambien tengo la vision que las cosas estan en su contexto, pero creo que la toma de la plaza de mayo sumado al lenguaje y discurso empleado por D’ elia (por dar un ejemplo) son, esencialmente, un desastre para la convivencia democratica argentina,ir a una plaza a “defender” al gobierno y boxear a tu oponente… eso, en terminos humanos, ya es lamentable.Lo mismo se puede aplicar a esa masa amorfa y extrana que se define como “el campo”
Sobre las huelgas y los afectados, lo mio venia a cuento de Uruguay, que tiene un sindicalismo un tanto mas serio que el argentino (para que no digan que aca doy palo gratuito, tambien reconozco) pero que actua hoy movido por su legitimo interes( su sueldo , su inamovilidad) y el resto de la sociedad uruguaya (o al menos una gran mayoria) no se lo banca mas. De todas formas, aclaro, yo estoy a favor del derecho de huelga, creo que es mas que necesario. Estoy a favor de tener sindicatos fuertes y responsables. Pero como todo derecho, tambien tiene limites . Y no todas las huelgas y metodos son legitimos. En una sociedad democratica hay formas de resolver conflictos, que incluyen la huelga, excluyen los palos, excluyen exponer a un riesgo sanitario a tus ciudadanos entre otras cosas. Por supuesto no solo pasa en Uruguay, en Italia (Napoles) y en un contexto de corrupcion masiva, tambien pasa. Yo eso, no lo quiero ni ver ni en figurita.
No se si la proxima huelga del campo tenga que incluir ovejas desfilando, o modelos de San Isidro (que tambien se sumaron a la masa amorfa) desfilando con las ovejas. Se que en general, ninguna huelga cortaria una ruta y limitaria el legitimo derecho de los ciudadanos a moverse por su pais. Y ningun gobierno del mundo defenderia “piquetes buenos” (los que me convienen a mi ) y piquetes malos (los que me hacen a mi) y encima amenazaria con reprimir (que ya era el colmo de la inconsecuencia, con su discurso)
Nuestros caminos, sin lugar a duda seran distintos a los de NZ, pero no tienen que incluir, nada de esto.
Igual claro esta, no es lo mismo hoy protesar en Chile, Uruguay, Argentina, Bolivia o Colombia. Latinoamerica, es mas diversa.
No se si hay “paises en serio”, todos tienen sus problemas,sus formas, pero para el mio, me gustan mas estas, que las que pasan hoy. Y creo que huelgas mas inteligentes, tendran mucho mas efecto en la opinion publica uruguaya (tip gratuito para los sindicalistas locales)
Saludos Leila, gracias por venir me voy dar una vuelta por tu blog en breve..